3ª CONVERSACIÓN CON UN UMMITA - Luis Jiménez Marhuenda, 31 de marzo de 1987, de 18:00 a 20:21, duración 2 h 21'
Ummo - (Después de llamarme varias veces por mi nombre) Esperamos un texto de varios de sus hermanos...
Luis Jiménez Marhuenda - Lo sé; vamos a reunirnos para prepararlo.
U. - Sabemos que tienen mucho trabajo y no queremos insistir con precipitación.
(Después de decirle que nos esforzaríamos en hacerlo lo antes posible, la comunicación se corta y se restablece unos minutos después)
U. - He cortado porque temía interferencias de agentes.
L. - ¿No utilizan ustedes la vía telefónica normal?
U. - Hacemos una derivación.
L. - ¿Puedo hacerle preguntas?
U. - Sí.
L. - ¿Qué piensan de la Virgen María?
U. - Fue una mujer excepcional por sus dones y su pureza. Y también por su sencillez. Admiramos mucho su sencillez. El hecho de que WOA la eligiera es la prueba de que se trata de una mujer excepcional. LA ELECCIÓN NO SE HIZO AL AZAR. Del mismo modo, tampoco nosotros les hemos elegido al azar. Eso supone una serie de cuestiones.
L. - ¿Qué piensan del culto a la Virgen María?
U. - No debe ser superior al de Dios. Algunas personas lo ponen por encima del culto a la Divinidad, y eso es muy grave. Debe ser un culto respetuoso y servir de vía de acceso al culto a Dios. De ese modo es bueno. Pero, por favor, nadie está por encima de Dios. Dios está por encima de todo. El amor a María debe ser como un puente del amor hacia Dios.
L. - ¿Y los milagros y las apariciones?
U. - Se producen siempre en estado de exaltación mística. Hemos estudiado el caso de Garabandal, que es una impostura. Se trata de un fenómeno de exaltación mística, que produce los fenómenos que ustedes llaman parapsicológicos. Existen MUCHOS FENÓMENOS PARAPSICOLÓGICOS que, si los estudian, resultan ser siempre consecuencia de una exaltación psíquica (¿o mística?).
(Rafael Farriols - Pero existen OTROS cuyo origen y promoción proceden de otro campo de conocimiento. - Perdón por la interrupción.)
L. - ¿Y las psicofonías?
U. - Las producen radiaciones electromagnéticas.
(R.F. - No, mecánicas...)
(Antes de entrar en esta explicación técnica, recuerdo otros datos de la conversación previa y, como esta transcripción se hace inmediatamente al final de la conversación, no está estructurada como es debido; permítanme intercalar estos párrafos, que corresponden al principio de la conversación.)
L. - (Me refiero a la cartita con nuestros dibujos.) Nos esforzamos en prepararlo pronto, cuando nos reunamos para hacerlo.
U. - Se lo agradecemos mucho.
L. - Somos nosotros sus agradecidos deudores.
U. - Deseo poner mi mano sobre su pecho, a modo de gesto simbólico.
L. - Comprendo el gesto y se lo agradezco infinitamente. Es un gesto que no está en nuestras costumbres, pero como lo conozco lo agradezco enormemente.
U. - Usted presenta una pequeña enfermedad estos días.
L. - Sí, es verdad. Estoy casi curado.
U. - Es una afección de poca importancia que detectamos por el tono de su voz.
L. - Ya que lo han adivinado...
U. - No es cuestión de adivinar. Tenemos un aparato que analiza y detecta todo tipo de afección, incluso psíquica o psicosomática (quizá ustedes dicen: psicofisiológica).
L. - ¿Pueden analizarlo? ¿Por la voz?
U. - Sí. Usted sufre una afección, pero de poca importancia. Seguramente está terminando una gripe que empezó el domingo 29; por tanto, el 31 de marzo todavía afecta al cuerpo, aunque muy atenuada.
L. - Oiga, el domingo 22 hablaba con uno de sus hermanos y no tuve ocasión de preguntarle su nombre... (Véase H2 para la transcripción de esa conversación. Nota de ummo-sciences.)
U. - Preferimos no decir nuestro nombre, porque algunos agentes conocen nuestros nombres; por eso preferimos no darlos.
L. - Bien, pero era simplemente por una atención de cortesía por lo que me habría gustado hacerlo. (Aquí empecé a preguntarle sobre el tema de la Virgen)
U. - (Refiriéndose a la Virgen María) Para nosotros la sencillez intelectual es un DON. (Pongo ahora los fragmentos de lo que retuve, aunque no consigo repetir lo que me dijo, porque no paraba de hablar y perdí parte de sus palabras) Ustedes se preguntan a veces por qué les hemos elegido... Esa elección no se hizo al azar. Honrar a la Virgen María, la madre de Jesucristo, es bueno, pero nunca deben elevar el culto, como hacen algunos, hasta la idolatría. La adoración debe reservarse a DIOS. Honrando a DIOS honramos a esa mujer y honramos a su hijo. Pero por encima de todo, DIOS.
L. - Pero, ¿el hecho de sentir amor hacia la Virgen María...? (Aquí dio una larga respuesta que he olvidado, salvo la referencia a que todo sentimiento de amor es bueno, y creo que dijo que estaba claro en el informe sobre el Alma Colectiva. Debió de terminar con algún elogio hacia mí del que solo retuve la palabra GRACIAS.)
L. - Pero el cuerpo de María, ¿es como el de Jesucristo?
U. - No sabemos dónde está. No hemos podido verificar el dogma de la Asunción, porque no tiene ninguna confirmación científica.
L. - ¿Han estudiado las apariciones de la Virgen María en Lourdes, Fátima, etc.?
U. - Muy poco. (Véase aquí la página 1, donde dice que se producen en condiciones de «sugestión mística») En ese caso se producen fenómenos parapsicológicos, psifenoménicos. (Aquí la explicación del fenómeno parapsicológico con su etiología de «sugestión mística»).
L. - ¿Entonces el fenómeno parapsicológico se produce en nuestro planeta?
U. - Sí, pero ustedes pueden estar condicionados por sugestiones místicas, mientras que OTROS TIENEN UNA EXPLICACIÓN CIENTÍFICA que hoy no conocen, aunque un día su ciencia podrá explicarla.
L. - Por ejemplo, las psicofonías...
U. - Son un fenómeno FÍSICO, porque el aparato grabador puede, en determinadas condiciones, convertirse en receptor. (Aquí me dice una serie de explicaciones técnicas que yo iba recogiendo de forma algo incoherente. Dice también algo así como...) Una inductancia, una bobina, unida a un condensador, forman un circuito oscilante capaz de recibir las ondas electromagnéticas de un emisor. En el emisor que ustedes fabrican se produce, en ciertas condiciones, una resonancia en el circuito oscilante. Si otro circuito oscilante tiene las mismas características... es decir, que la inductancia tiene el mismo número de milihenrios y la capacidad el mismo número de faradios o bien, combinando ambos, la inductancia y la capacidad tienen las mismas características... en esas condiciones es posible la transmisión y la recepción de frecuencias electromagnéticas, porque los dos circuitos están en resonancia.
En un magnetófono se producen a veces efectos de resonancia con una emisión electromagnética cuya frecuencia es captada. Aunque el magnetófono no ha sido concebido para captar ondas electromagnéticas, sin embargo es capaz de captarlas. Es en esas condiciones en las que se recibe la psicofonía. ¿Lo ha entendido?
L. - Bueno, entiendo sus palabras... el aspecto técnico no. Pero gente como Juan Domínguez lo entiende perfectamente.
U. - (Me parece que dice que lo enviará por escrito) Un elemento capaz de emitir ondas electromagnéticas puede emitir también una PSICOFONÍA... y ser captado por un magnetófono... La «mayoría» de las psicofonías se captan a través de oscilaciones electromagnéticas.
(R.F. - Pero otras no. A través de un micrófono solo pueden captarse los sonidos de origen mecánico. Muchas psicofonías se captan sin micrófono conectado al magnetófono. Pero, además, la explicación amplia de los UMMITAS, referida a las captaciones a través de ondas magnéticas, no es válida y no hace la menor mención a la otra opción: la captación de vibraciones transmitidas mecánicamente y grabadas por el micrófono. Esto hace sospechar que una minoría de psicofonías procede de otro origen científico que hoy no podemos explicarnos.)
L. - Creo que el problema de las psicofonías queda por aclarar. (Aquí le pregunto sobre un trabajo hecho por un amigo mío y basado en los informes de UMMO, y me dice que no conocía a ese señor, pero me pide su nombre y se interesa por estudiarlo. Se trata de una serie de especulaciones a base de informaciones de tipo científico. Ese hombre no ha estudiado, pero su mente es muy incisiva y, aunque estén escritas de forma tosca y con faltas de ortografía, sus especulaciones me parecen interesantes y por lo menos curiosas.)
U. - Nos gustaría tener ese trabajo para estudiarlo.
L. - ¿Cómo podemos hacer para entregárselo, ese y otros trabajos que algunos de nosotros podamos realizar y que nos gustaría que conocieran?
U. - Pueden dárselo a Jorge Barrenechea. Recibirá la visita de una persona que lo recogerá. Puede añadir que recibirá, para dárnoslo, otras instrucciones complementarias.
L. - ¿Puedo escribir alguna relación de la conversación que tuvieron con el Padre López Guerrero... que está en desacuerdo con ustedes?
U. - Lo lamentamos mucho.
L. - Me lo imagino. A mí también me afecta mucho.
U. - ¿En qué consiste el desacuerdo?
L. - En que cree falsos el último envío y las dos últimas cartas, porque están en gran desacuerdo con los principios católicos.
U. - Es natural. (Aquí da una explicación lamentando el desacuerdo de López Guerrero y dice algo parecido a esto:) Es lamentable que un hombre bueno e inteligente no tenga la mente abierta a los posibles errores que puede haber cometido la Iglesia católica, que, compuesta por seres humanos, está expuesta a cometer errores. Es un peligro que puede llevarle al fanatismo. Cuando unas creencias sinceras se vuelven fanáticas, empiezan a hacer daño. Pero comprendemos su actitud, porque debe ser fiel a sí mismo y a su fuero interno y actuar conforme a lo que cree justo. Es una pena, porque se trata de una persona buena y honrada, pero no tiene la mente abierta a otras eventualidades que podrían enriquecer su espíritu ante la idea de un DIOS más cósmico, muy poderoso y a la vez muy bueno. No deben censurarle, porque es sincero y fiel a sí mismo, pero sería bueno que reconsiderara su posición y evitara el fanatismo.
U. - ¿Hay otros puntos de desacuerdo?
L. - Sí. Pero prefiero que me los ponga por escrito. No me creo capaz de discutir con él sobre temas teológicos. Ayer me explicó su punto de vista, pero como no lo entendí todo, porque no creo que mi inteligencia sea lo bastante grande para penetrar en esas profundidades... le dije que sería mejor que me escribiera una carta de explicaciones. También estaba de acuerdo en que la carta que ustedes enviaron después de las jornadas que celebramos en su homenaje, aquí en el hotel Babieca, era auténtica.
U. - Era auténtica.
L. - Sí. Se sabe que dos de sus hermanos estaban allí, en ese congreso...
U. - Exacto. Lo dijimos en esa carta.
L. - Debí de verlos, pero no pude reconocerlos...
U. - Yo no era uno de ellos. Pero estaban allí.
L. - Me esforcé en cumplir lo prometido por televisión: no revelar su identidad si les hubiéramos reconocido.
U. - Diga a su hermano Rafael Farriols que puede hablar de nuestros mensajes en relación con las últimas cartas en el curso de conferencias. Pero que no los publique ni en libros ni en artículos. Puede hablar de ellos verbalmente en una conferencia.
L. - ¿Y yo podría mañana, en el curso de mi exposición en las salas del tercer piso o en alguno de esos...?
U. - Podrá hacerlo. A esos niveles nucleares discretos, poco importa quién lo diga.
L. - Tengo un dilema con J. J. Benítez y Antonio Ribera, porque la revista Planeta pretende publicar todos sus informes...
U. - No debe hacerlo. Ustedes deben impedirlo, porque son los depositarios de esos informes. Nosotros no tenemos personalidad jurídica, no somos sujetos de derecho. Los únicos sujetos de derecho son ustedes, los PROPIETARIOS de los informes. Las cartas que llegaron a Jorge Barrenechea, Juan Aguirre, Juan Domínguez, Rafael Farriols y a usted mismo, etc., son de su propiedad y nadie, sin su autorización, tiene derecho a publicarlas. Sería un despojo y eso podría llevarnos a no enviarles más informes. Sería como romper el contacto para siempre.
L. - Bueno, puedo esforzarme en impedirlo, pero tengo un problema de conciencia con Antonio Ribera, porque Ribera tiene un acuerdo con la revista Planeta... y como le debe seis libros a Planeta... Planeta dice que, si los anula, entonces publicará. ¿Qué solución me sugieren para esto?
U. - Queremos mucho a su hermano Antonio Ribera. Pero debe impedir que se publiquen. Si esas cartas se publican, cesaremos todo contacto con ustedes definitivamente. (Aquí se corta la línea; al volver, dice:) Lamento mucho haber tenido que cortar bruscamente; lo hago cuando veo riesgo de ser detectado.
L. - ¿Me llama de verdad desde Madrid?
U. - Sí.
L. - ¿Pero no utilizan la línea telefónica normal?
U. - Tenemos una derivación.
L. - ¿Puedo hacerle más preguntas?
U. - Hágalas, pero cuidado con la posibilidad de que tenga que cortar la comunicación si observo algún peligro. No lo tome como una grosería si en algún momento me veo obligado a cortar sin despedirme. Es una medida de precaución que ya ha hecho cortar dos veces la comunicación en el curso de esta conversación. Pero no lo tome como una grosería.
L. - No se preocupe. Sé que ustedes son incapaces de cometer una grosería.
U. - A veces debemos cortar la comunicación si detectamos riesgo de ser descubiertos.
L. - Les hemos preguntado a menudo por las otras razas extraterrestres que nos visitan. ¿Hay de verdad otras razas?
U. - Sí.
L. - ¿Y cómo podemos saber si esas razas son auténticas o son una impostura?
U. - Nosotros lo sabemos, pero ustedes no.
L. - ¿Y el triángulo de las Bermudas? ¿Lo han estudiado?
U. - Se trata de perturbaciones magnéticas. En esa zona se producen tornados electromagnéticos muy fuertes que provocan alteraciones en los equipos giroscópicos. Los aviones tienen aparatos electromagnéticos llamados giroscopios que pueden ser alterados por fuertes tormentas electromagnéticas. (Quizá no se haya transcrito con fidelidad absoluta, pero sí lo más aproximadamente posible)
L. - Entonces no hay nada extraordinario en ello.
U. - Sí, hay algo.
L. - ¿Hay algo que no es de este planeta?
U. - Sí. Pero no puedo explicárselo. (Aquí creo que me dijo que lo explicarían en un informe, pero aunque les parezca mentira no lo recuerdo. Pienso que sí, porque mis palabras fueron:)
L. - Será muy interesante para nosotros. Se lo agradezco mucho. (Aquí hay un breve comentario tangencial destinado únicamente a Juan Domínguez. No es importante, pero sí muy personal)
Oiga... ¿Y las hojas que faltan de ese informe y que les enviaremos por medio de esa...? (No me deja terminar. Sabía a qué me refería.)
U. - Esas hojas fueron censuradas.
L. - ¿No podemos tenerlas?
U. - Las cartas son propiedad de quien las ha recibido. Y si esa persona, por razones personales, desea censurarlas, no podemos impedírselo. (Aquí me hace previsiones trágicas sobre las relaciones con otros países, pero, a decir verdad, solo recuerdo haber dicho:)
L. - Esperemos que no ocurra nada de eso...
U. - No podemos intervenir. No tenemos personalidad en este planeta. Somos equivalentes a un insecto, con sus efectos.
L. - Me aflige mucho que hagan esa comparación.
U. - No es peyorativo. El mismo Jesucristo, si viviera hoy, no tendría personalidad jurídica; oficialmente no existiría, no sería sujeto de derecho.
L. - Muchos me han preguntado si la teoría de la reencarnación era admisible...
U. - Sí y no.
L. - ¿Por qué?
U. - La nueva alma que nace puede ser impregnada... puede recibir una información procedente del Alma colectiva. En ese sentido, la información que recibe procede de las otras almas. En ese sentido, sí, la reencarnación sería admisible. Eso, de alguna manera, es en ella una información del Alma Colectiva. Es una información muy importante, muy importante. Solo hemos enviado esa información a ustedes y a Australia. No hemos enviado otra información de esa importancia a ningún otro lugar del planeta.
L. - Oiga, yo enviaría las copias de sus cartas a algunas personas que pienso que deben recibirlas... y entre ellas a Antonio Albaladejo, de Murcia. Lo conocen, ¿verdad? En cierto informe dicen que le enviarán una carta...
U. - Diga a su hermano Antonio Albaladejo que no piense que no haber recibido carta significa que su imagen se haya borrado de nuestro cerebro. Es un hombre muy bueno. Está muy interesado en nosotros. Puede enviársela, pero no la carta del señor Farriols Calvo.
L. - No, sé que es confidencial... Oiga, en conclusión, todo lo que sé y que creo beneficioso para mis hermanos de este planeta procedente de sus informaciones... ¿Hay inconveniente en que lo divulgue de la forma que crea más oportuna?
U. - Puede hacerlo en el curso de conferencias. No lo haga por escrito. Y en la radio hágalo con mucho cuidado. Usted sabe lo que puede hacer y lo que puede decir. Tiene buen juicio, sabe lo que debe decir y de qué forma decirlo. Es usted quien debe hacerlo.
L. - Sí, pero pido consejo.
U. - Usted sabe lo que debe hacer. Tenemos confianza en usted.
L. - Además, creo que hay una simbiosis entre ustedes y nosotros. Si me recomiendan que no se haga una cosa, es que lo hacen por mi bien. (Por eso, le digo, debo decir algo en relación con la libertad que puedo tener sin estar sometido a sus órdenes, o algo por el estilo). Así que no hay inconveniente en que siga sus indicaciones.
U. - Hágalo solo si le indicamos por qué es perjudicial para usted.
L. - (Permítanme aquí una digresión. No creo que haya telepatía entre este señor y yo, pero es como si de algún modo hubiera recibido la indicación de que era bueno propagar sus ideas, su filosofía, su ética y su enseñanza, sin utilizar demasiado la anécdota extraterrestre. Quizá, al divulgarlo, los receptores potenciales se mostrarán escépticos no solo respecto a las ideas sino también a su autenticidad, a su origen extraterrestre y hasta quizá a nuestra salud mental. Así que transmitir el mensaje, sí, pero ser muy discreto sobre su origen.)
¿Puedo preguntarles por la macrobiótica? ¿Conocen ese sistema de alimentación?
U. - Sí, pero hay que tener cuidado si se sigue un régimen macrobiótico. Hace falta un cuidado extremo. Depende del metabolismo de cada sujeto. Para algunos puede ser óptimo y para otros no. Lo mismo ocurre con otros métodos terapéuticos, incluso con los propios medicamentos. Saben que los antibióticos hacen mucho bien, pero hay gente alérgica a los antibióticos.
El problema de la medicina en su planeta es que se creen obligados a generalizar. Pero cada individuo tiene un metabolismo propio y es, por tanto, una singularidad en cuanto a los métodos que deben aplicársele. Nosotros individualizamos cada caso. Ustedes no hacen especificidades y generalizan. No se puede hacer de una sola manera, sino de múltiples maneras, lo que es bueno para muchos y puede ser perjudicial para algunos. El mayor error de la medicina es aplicar modelos universales. Deberían desarrollar un sistema de especificidades. Tienen casos como la homeopatía, que en numerosos casos da buenos resultados y en otros es perjudicial.
En el caso de la macrobiótica deben ser muy prudentes con los alimentos elegidos. Faltan todavía 150 años para adquirir los conocimientos precisos con vistas a obtener un sistema específico para cada persona. Esperen un nuevo tipo de ORDENADOR que no se basará en los ordenadores actuales ni seguirá los principios de los sistemas informáticos actuales. Y que entonces serán capaces de diseñar un sistema de reacción para cada ser humano.