UMMOAELEUEE
Copias: 237
Nacionalidad: Switzerland
1-XI-1988 [N. del T. de ummo-sciences: la fecha del encabezamiento parece escrita a mano 3-XI-1988; no obstante, según el matasellos, la fecha de envío es el 1-XI-1988]
Hombres de OYAAGA:
Permítannos presentarnos: Desde el 28 de marzo de 1950, fecha en que tomamos contacto con «la Tierra», cerca de La Javie (Francia), estamos entre ustedes. Sabemos con certeza que esta declaración nos descalifica automáticamente. Olviden esto y escuchen nuestra queja.
Se ha cometido un fraude, que queremos denunciarles, aunque no tengamos identidad jurídica. Un asunto que es más lamentable si se considera que ciertos miembros de la jerarquía apostólica romana y la totalidad de los creyentes de esa confesión son inocentes del mismo.
Tras la copia reportada por Secundo Pia en 1898 [N. del T. de ummo-sciences: el original dice «After the copy reported by Secundo Pia». Se trata de las fotografías hechas por el abogado italiano Secundo Pia de lo que sería, según los ummitas, la verdadera síndone; las fotos son «copias» en sentido amplio, y «reported» expresa que hizo un reportaje exhaustivo], el académico Ives Delage [N. del T. de ummo-sciences: se trata de Yves Delage, mal escrito en el original] descubrió que las manchas de sangre de la SÍNDONE revelaban la triste verdad. Las huellas sangraban aún después del cuidadoso lavado al que fue sometido el cuerpo. Jamás el sudario fue envuelto en vendas (PHAKIAI) como estaba prescrito.
Comienza entonces una hábil falsificación cuando alguien encuentra una pieza de lino (cruzado de 4 en espiga) manufacturada en 1220 (Jaffa) de mayores dimensiones [N. del T. de ummo-sciences: probablemente la verdadera síndone, sustraída (véase la carta D505), es más pequeña], cortada en 4,371 x 1,116. La falsificación de la impronta se obtuvo utilizando una efigie en molde de hierro sobrecalentado. (Pío X, Benedicto XV, Pío XI, Juan XXIII y Juan Pablo I lo ignoraban todo del asunto. No sabemos si Pío XII fue informado por A. Ottaviani). El cambio fraudulento de sudario tuvo lugar en el año 1928 (Turín).
En 1985, Su Santidad el Papa Karol Wojtyla es informado discretamente gracias a una carta codificada del Cardenal Edward Cassidy, miembro de un pequeño grupo de Cardenales y prelados que intentan desesperadamente impedir que el asunto salga a la luz pública. Con una prisa torpe, en el curso de una reunión, el Papa, Joseph Tomko, Joseph Ratzinger y Anastasio Ballestrero deciden aprovechar la nueva técnica espectrométrica A. de M. [N. del T. de ummo-sciences: espectrometría de masas con acelerador, técnica complementaria de la datación por C14].
El ya citado Ballestrero queda encargado de someter las muestras. Conocían demasiado bien el resultado de la datación medieval del documento arqueológico tan venerado por todas las comunidades cristianas. No hay error en el informe pericial de las muestras.
El «Programa de Investigación sobre el Sudario de Turín» [N. del T. de ummo-sciences: «Shroud of Turin Research Project»; se refiere a los científicos] es por supuesto inocente pese a su mala reacción. Y con ellos son igualmente inocentes los numerosos fieles tristemente engañados por «Razones de Estado».