UMMO-Ciencias

Sitio dedicado al estudio racional del asunto UMMO

D470 Nuevos informes secretos de UMMO

Fecha
04-10-1988
Destinatarios
Sr. Jorge Barrenechea y otros (?)
Idioma original
español
Notas
La fecha de recepción está anotada a mano. No hemos encontrado el original en español: texto traducido al español por UMMO-Ciencias desde la versión francesa de ummo-sciences (las notas «N. del T. de ummo-sciences» proceden de esa versión).

UMMOAELEWEE
Nº de copias: diversas
Idioma español

Muy estimados Señores:

Venimos de Ummo y estamos en el astro solidificado Tierra (OYAAGAA) desde el 28-3-1950, fecha en que tuvimos el honor de tomar contacto, en una región del sur del país Francia.

Sabemos que esta anotación no descalifica a nuestro grupo por parte de ciertas personas. Además, es evidente que en este instante parece una broma o una reacción delirante por parte de quienes componen este escrito.

Por favor, olviden nuestra introducción y vayamos a nuestro mensaje. Observamos con tristeza que una vez más se han convertido ustedes en nuevo blanco de los ataques de sus hermanos.

Ustedes, en España, han violado las normas dictadas para la difusión y se encuentran ahora con problemas derivados de nuestra correspondencia.

Es perfectamente normal que las acusaciones de fraude se vuelvan contra nosotros, pero es lamentable que les identifiquen gratuitamente con los autores de estos informes.

Es necesario que intenten situarse en la perspectiva del firmante de ese documento para comprender las líneas maestras de su argumentación. De acuerdo con el esquema trazado, ustedes serían unos componentes paranoicos dirigidos por un loco genial y una serie de fanáticos entregados que intentan difundir su doctrina basada en un ropaje pseudocientífico. Desgraciadamente el análisis es incorrecto y parcialmente erróneo y, apreciado en su conjunto a vista de pájaro, presenta apariencias de realidad, pero analizado con cuidado hace aflorar graves errores que descalifican a su autor.

La acusación que se profiere contra ustedes tiene en principio una base inatacable e impecable. Bastaría con que se atuvieran a las reglas dictadas por epistemólogos como Popper, Bunge o Bertrand Russell para refutar de plano cualquier afirmación fundada en los recortes asépticos de la doctrina a la que han tenido acceso a través del libro del señor Ribera Jordá.

La verdad es más simple e ingenua. Desde marzo de 1965 el hermano de ustedes comentarista comienza a recibir nuestros mensajes desde Albacete, que atraen la atención de diversas personas asiduas a las reuniones del señor Sesma Manzano. De esa época proceden sus hermanos Garrido, Villagrasa y Martínez. El 6 de febrero de 1966 desciende una de nuestras naves hasta la zona de Aluche ante diversos testigos; uno de ellos, el hermano Jordán Peña, la confunde con algún tipo de helicóptero procedente del vecino aeropuerto de Cuatro Vientos.

De ese periodo posterior llegamos a contar a los hermanos Atín, Borrás, Cezón, Mejorada, Muela, de Vicente, Villalba, Gran, y tantos otros.

Ese hermano suyo, Jordán, llega a la cafetería del León conducido por un periodista entusiasmado con el tópico de la fenomenología ufológica. Ya en esa época se observaba en él un espíritu marcado por ese escepticismo, que pone a prueba a su hermano Sesma, convencido de que se encuentra ante el autor de esos informes.

Poco después se incorporan al conjunto de los interesados los Hermanos Ribera, Farriols, Domínguez, Ibáñez, Gibernau, Barrenechea, Aguirre, Gil, hasta completar el resto de ciudadanos interesados por esas cartas anónimas.

Era previsible que esos hombres (OEMMII) se mostraran intrigados por el origen de esas misivas, redactadas en un lenguaje poco usual, y que la gama de opiniones abarcara un amplio espectro, desde el respeto casi supersticioso del señor Sesma hasta el escepticismo más equilibrado de su hermano Atín.

Después se incorporaron al estudio de esos informes hermanos más cualificados: Abogados, Médicos, Ingenieros, lo que nos obligó a elevar nuestro nivel de exposición.

La situación actual puede resumirse así: Primero seleccionamos un conjunto de especialistas del Programa que han recibido hasta ahora una información mucho más profunda, que han guardado celosamente.

Es falso que hayamos intentado fundar un grupo sectario. La acusación es tan ingenua que no se sostiene desde el momento en que hemos intentado desesperadamente yugular toda forma de propagación.

Esa coacción era incompatible, por nuestra parte, con el espíritu de auténtica libertad [N. del T.: el francés dice «fantaisie»] que debemos reconocer a nuestros corresponsales. Es cierto que una simple declaración de principios no bastaría para descartar nuestra responsabilidad. La única manera de impedir la publicación de nuestra información sin ser acusados de violar su libertad ha supuesto la suspensión drástica de los envíos a aquellos hermanos suyos que se consideran libres de difundir nuestros informes. No ha sido culpa nuestra que los hermanos Ribera Jordá y Aguirre Ceberio hayan difundido la documentación que ustedes conocen.

El señor Rafael Farriols y un grupo reducido de OEMMII tienen en su poder documentos clasificados (muy confidenciales) cuya calidad es netamente superior a lo publicado. Era lógico esperar que el secreto se guardara celosamente para elevar el nivel de la información.

No nos pidan que les ocultemos por más tiempo que los Señores Farriols, la Señora Nordlin, Lara Guitard, Domínguez Montes, Barrenechea Aberasturi y Garrido Buendía tienen informes secretos cuya posesión, con extremo celo, ha justificado nuestra confianza.

Pueden estar seguros de que su posesión no les hará ningún daño y de que su contenido no afectará a la seguridad del Estado.

Ya ven que su posesión no les librará de una nueva acusación de prácticas esotéricas, o de supersecreto, en lugar de la imputación contraria de difundir una doctrina sectaria.

En realidad, se les acusa de formar un grupo heterogéneo de personas interesadas e intrigadas por el contenido de una información de cuyo origen nada saben. La intrigante modalidad de recepción les ha llevado a seguir el juego con diversión, sospechando que se trata en realidad de un núcleo terrestre que, con fines poco claros, se hace llamar ummita. Una actitud muy equilibrada ha mantenido su hermano «Juan José Ales» en la revista OMNI [N. del T. de ummo-sciences: palabra manuscrita muy difícil de leer]; tiene ahí una opinión muy sensata, elaborada con los elementos de juicio que posee.

Solo el delirio paranoide de algunos aprendices de investigador les ha hecho ver las sombras que se disponían a desenmascarar.

Estudiemos rápidamente el asunto desde su punto de vista, para ver cuál es el humano que podría ser clasificado como afectado por un trastorno psicótico de contenido claramente paranoide.

Asumimos con todo rigor nuestro «etiquetado» de individuos diagnosticados como afectados por una nosología claramente paranoide. De acuerdo con los múltiples inventarios del DSM (DIAGNOSTIC AND STATISTICAL MANUAL), estaríamos enfermos si sufriéramos una forma de falseamiento de los hechos (y de la realidad), desnaturalizándola de manera que, en delirio sistematizado, nos viéramos convencidos de venir y aterrizar en su planeta. Nada que objetar a esta afirmación, y sería incorrecto refutarla en buena lógica aristotélica.

Si lo prefieren, adornemos la hipótesis con el hecho de que tales OEMMII (mediocres especialistas que deberían permanecer recluidos en el correspondiente establecimiento psiquiátrico) fueron capaces de viajar a Estados Unidos, donde un buen amigo que ocupa un puesto eminente en la NASA les habría procurado unos fragmentos de policloruro de vinilo (material clasificado entonces como reservado por sus aplicaciones militares); habrían aprovechado para visitar a un OEMMII situado en un nivel superior del Pentágono, que les habría revelado la fecha exacta en que se pondría en marcha una alerta nuclear (datos que fueron utilizados por los niños alienados). El montaje se extiende con una breve visita a Digne (Francia) y la sutil colaboración de la señora Margarita Ruiz y la de dos comparsas vestidos de manera que los viera todo Albacete.

Pero se sitúa mejor desde esta perspectiva: Una publicación provinciana dedicada a la Ufología, embarcada en desenmascarar la cuestión ummita. Una revista ligada al sector especializado en Astrología, Esoterismo, Magia, Tarot, Ufología, Umbanda [N. del T. de ummo-sciences: según Wikipedia, la Umbanda es una religión afrobrasileña que mezcla las tradiciones africanas con el catolicismo romano, el espiritismo y las creencias indígenas americanas], tantas supersticiones populares, o Revistas tan «científicas» como «Época», Interviú, El Caso...

Es el vehículo elegido por esos hermanos para verter en su seno la cuestión de un grupo sectario.

Cualquiera habría esperado que esos OEMMII estuvieran especializados en Física Espacial o en Biología Molecular para que se ofrecieran a operar bajo su firma en una publicación prestigiosa de carácter monográfico y científico, avalada por la firma de alguno de sus prestigiosos compatriotas, el Hermano Sr. Oró o cualquiera de sus hermanos, por ejemplo el Sr. Vallejo Nágera. Su opinión sería tenida en cuenta respetuosamente, sin que se tratara de un artículo virulento contra ustedes.

¿Qué opinión pueden tener de lo que piensan de las personas de la Ufología supersticiosa (OEMMII) como Castilla del Pino, José Luis Aranguren o el doctor Barbacid, entre otros, de esta serie de Paranoicos dedicados a denunciar unos artículos no subversivos (por dispares que puedan parecer) dirigidos a otros ciudadanos (otros paranoicos)?

El artículo-informe de ese profesional de la Medicina Psiquiátrica no merece comentarios serios, inserto en un panfleto de las características señaladas y por tanto tan poco adecuado. Las afirmaciones de paranoia sin pasar un examen clínico pericial y las imputaciones de un pasado turbio por la Prensa Franquista (sin que se permitiera defenderse de las calumnias difundidas) tienen lugar en una época que estimamos felizmente superada.

¿Cómo sabe el autor que ese material complejo no tiene otros fines que ocultan la verdad natural del asunto, o que se trata de una gigantesca broma, o que se convierte en un hábil engaño con fines publicitarios?... La imaginación del escritor resulta verdaderamente lenta.

Está claro (para quienes lo leen) que existe una identificación de los autores (Nosotros) con los miembros del grupo, cosa evidentemente inevitable y que, aunque nos favorece, resulta irritante para algunos de ustedes.

El cabecilla parece ser Jordán Peña; un investigador inquieto al que le gusta meterse ávidamente en todas partes, hasta convertirse en el Hermano más señalado por los más críticos. Paradójicamente, uno de los más escépticos e iconoclasta impenitente. Lo transmutan en un genio paranoico capaz de componer un fabuloso montaje. Ahora no está con ustedes, víctima de una trombosis de la carótida izquierda que le deja fuera de la «dirección del complot». Alguien será la próxima víctima de esta caza de brujas. Ya lo fue Fernando Sesma, que está «Camino» en el Buawaa Biaeii (no olviden que somos paranoicos declarados). Y el venerado Hermano Antonio Ribera, que también tiene serias dudas sobre la existencia de Ummo pero prudentemente no habla de ello. Más tarde vendrán sus Hermanos Farriols, Barrenechea, Domínguez, Nordlin, Aguirre, Garrido, Villagrasa, Martínez, Borrás, Lara, Pilón, Marhuenda, Vivanco, Pont Amorós, Albaladejo, López de Lerma, López Guerrero… y tantos otros.

Con todo respeto, permítannos posar nuestra mano sobre su pecho. Así es.