8ª CONVERSACIÓN CON UN UMMITA (Locuaz) - Jorge Barrenechea, 8 de junio de 1987, de 11:00 a 11:15, duración 15'
Ummo - Tardamos en recoger el paquete porque su hermano que debía hacerlo no está actualmente en España. Quizá convenga pensar en uno de sus hermanos cuya casa tenga portera, pero les avisaremos a tiempo. Conviene completar las direcciones (?) encargadas por todos sus hermanos.
Jorge Barrenechea - ¡Qué grandísima ALEGRÍA oírle!
U. - Le pido que estrechen los lazos de amistad entre todos los miembros del grupo seleccionado y que tengan reuniones regulares. Nos gustaría mucho que actuaran así. Son libres de complacernos, pero eso redunda en NUESTRO beneficio.
Cuando todos hayan enviado sus preguntas, recogeremos el paquete. Cuando llegue el momento les avisaremos. Depende de su hermano, que lo recogerá.
JB. - Tememos la indiscreción de uno de nuestros hermanos y no volver a tener noticias de ustedes durante años.
U. - No les abandonaremos. Sabemos que Darnaude ha divulgado un informe enviado a Juan Domínguez.
JB. - Y también Moya Cerpa.
U. - Sí, lo sabemos. No creemos que sean capaces de traicionarnos. No enviaremos más información a ninguno de los dos. Cuídenlos bien. Los demás han observado discreción. Su hermano Juan Aguirre también la ha respetado. No les olvidamos. Han sido seleccionados porque existe cierta correspondencia con sus sistemas cerebrales.
JB. - Hemos tenido una temporada de dificultades para reunirnos porque, por ejemplo, Juan Aguirre tuvo que operar a dos miembros de su familia.
U. - Y además ha cambiado de piso.
JB. - José Luis Jordán Peña se ha quedado sin trabajo.
U. - Y estaba muy angustiado.
JB. - Y Juan Domínguez estaba muy ocupado con su programa de fotografía en relieve. Por eso me permití en una ocasión convocar a las reuniones a mi sobrino Julián; ¿le autorizan a leer el informe enviado a mi hermano Rafael Farriols?
U. - De acuerdo. Su sobrino Julián es un hombre inteligente, sensato y bueno, y estamos muy contentos de que lo haya incorporado al grupo.
JB. - Hace unos días recibí la visita de José María Pons Rafols, a quien habíamos acusado de ser el autor de las cartas apócrifas. ¿Pueden decirme si es él?
U. - Sabemos quién es, pero no podemos denunciarlo.
JB. - ¿Puedo preguntar algo?
U. - Hoy no puedo; la próxima vez, sí. Vamos a estar lejos de Madrid algún tiempo.
JB. - ¿Cuándo?
U. - Lo sabemos, pero no puedo decirlo. Ustedes son nuestros amigos. Sabemos con qué fe, con qué unción se reúnen para hablar de nosotros en sintonía espiritual.
JB. - Le pido que transmita a sus YIES nuestra devoción y nuestro más profundo respeto.
JB. - ¿Digo lo mismo?
(Se corta la comunicación)